Gracias Noemí, pues ya ves, se puede y en muchas ocasiones se debe!! Esta gente hace una gran labor en silencio y merecen que les echemos un cablecillo. Además, puedes ir a verlos cuando quieras!!
Lo he dicho ya por ahí arriba, pero yo regalo apadrinamientos en ocasiones especiales: comuniones, bodas, cumpleaños ( y la gente flipa).